Infecciones de prótesis articulares: innovaciones y nuevas pautas que marcan la diferencia en 2025

En 2025, el manejo de las infecciones de prótesis articulares (IPP) ha avanzado con nuevas técnicas diagnósticas como biomarcadores y biología molecular, terapias innovadoras como espaciadores antibióticos de liberación prolongada, y estrategias preventivas mejoradas que se centran en la optimización del paciente.

¿Qué es una infección de prótesis articular? Es una complicación seria de las cirugías de reemplazo articular (rodilla, cadera, hombro) que ocurre cuando bacterias se adhieren a la superficie del implante, formando un biofilm difícil de erradicar.

Un desafío persistente: El combate contra las infecciones articulares

Las infecciones de prótesis articulares (IPP) han sido históricamente un desafío para la ortopedia moderna. A pesar de ser una complicación poco frecuente, su impacto en la calidad de vida del paciente y los costos asociados son significativos. Como ortopedista experto en Medellín, sigo de cerca los avances globales, y los hallazgos presentados en congresos como el Orthopedics 2025 nos ofrecen nuevas esperanzas y herramientas.

Diagnóstico: Más rápido y preciso que nunca

El diagnóstico de las IPP ha dejado de ser un proceso tedioso y complejo.

  • Biomarcadores de nueva generación: La medicina avanza hacia un diagnóstico más temprano. Nuevos biomarcadores sanguíneos prometen mayor precisión, permitiendo una intervención más oportuna y efectiva.
  • Técnicas de biología molecular: La identificación rápida de la bacteria responsable es crucial. Las técnicas de PCR y secuenciación genética nos permiten personalizar el tratamiento antibiótico desde el inicio, combatiendo la resistencia microbiana de manera más inteligente.

¿Cómo se diagnostica una infección de prótesis? 

La sospecha clínica se confirma con una combinación de pruebas: análisis de sangre, estudio del líquido articular y cultivos microbiológicos avanzados.

Manejo: Un enfoque estratégico y multidisciplinario

El tratamiento de las IPP ya no es un camino único, sino una estrategia bien definida que considera el tiempo de la infección y la salud del paciente.

  • Protocolos DAIR mejorados: Para infecciones tempranas, el desbridamiento quirúrgico con retención de implante sigue siendo una opción. Sin embargo, congresos recientes han perfeccionado los criterios para predecir su éxito, evitando el fracaso en pacientes con alto riesgo.
  • Espaciadores antibióticos de liberación extendida: En la cirugía de revisión en dos tiempos, los espaciadores de cemento con antibióticos se han perfeccionado. Los nuevos materiales permiten una liberación más sostenida del antibiótico, creando un ambiente local inhóspito para las bacterias durante la fase de espera entre cirugías.
  • Colaboración con infectología: En mi práctica en Medellín, la colaboración con especialistas en enfermedades infecciosas es clave. Este enfoque multidisciplinario garantiza la mejor estrategia antibiótica y quirúrgica para cada caso.

La prevención: Un paso adelante en la seguridad del paciente

La mejor estrategia es siempre evitar la infección.

  • Preparación optimizada del paciente: Antes de la cirugía de reemplazo articular, es fundamental optimizar la salud del paciente. Corregir anemia, controlar la diabetes y eliminar focos de infección son pilares para reducir el riesgo.
  • Nanorecubrimientos avanzados: La investigación se centra en recubrimientos de implantes que liberen nanopartículas antibacterianas de forma controlada, previniendo la formación del biofilm bacteriano en la superficie del implante.
  • Protocolos quirúrgicos estandarizados: La estandarización de los procesos quirúrgicos y la profilaxis antibiótica preoperatoria han demostrado reducir drásticamente las tasas de infección.

Conclusión: Un futuro más seguro para sus articulaciones

Las innovaciones presentadas en el Orthopedics 2025 nos confirman que el campo de la ortopedia está en constante evolución. En mi consulta, en Medellín, aplico estas nuevas pautas y tecnologías para ofrecerle el mejor manejo de su prótesis articular, minimizando el riesgo de infecciones y optimizando su recuperación. La investigación y la práctica clínica se unen para brindarle un futuro más seguro y con mayor movilidad.

Preguntas frecuentes:

Una infección de prótesis articular ocurre cuando bacterias u otros microorganismos se adhieren al implante y forman un biofilm, una capa que los protege del sistema inmunitario y los antibióticos. El manejo suele requerir cirugía, ya que los antibióticos por sí solos no son suficientes en la mayoría de los casos. 

Causas de la infección de prótesis articular

Las bacterias pueden llegar a la articulación protésica de varias maneras: 

  • Contaminación durante la cirugía: Es la causa más común y suele manifestarse en los primeros meses postoperatorios.
  • Infección por vía sanguínea (hematógena): Una infección en otra parte del cuerpo (como una infección urinaria, dental o cutánea) se propaga a través del torrente sanguíneo hasta el implante. Esto puede ocurrir años después de la cirugía.
  • Problemas de cicatrización: Un mal cuidado o una cicatrización deficiente de la herida quirúrgica pueden permitir la entrada de bacterias.
  • Aflojamiento protésico: El movimiento del implante puede crear un espacio donde las bacterias pueden proliferar. 

Síntomas de la infección de prótesis articular

Los síntomas varían según si la infección es aguda (inmediatamente después de la cirugía) o crónica (meses o años después). 

  • Dolor: Un dolor persistente o que empeora en la articulación, incluso después de un periodo sin síntomas.
  • Inflamación y enrojecimiento: El área alrededor de la articulación puede estar hinchada, enrojecida y caliente al tacto.
  • Fiebre y malestar general: Fiebre, escalofríos, fatiga y sudoración nocturna son signos comunes.
  • Drenaje de la herida: La salida de pus u otro líquido por la incisión es una señal inequívoca de infección.
  • Limitación del movimiento: La rigidez o la disminución del rango de movimiento de la articulación. 

El tratamiento sin cirugía, exclusivamente con antibióticos, es raramente efectivo para eliminar completamente la infección debido a la presencia del biofilm en la prótesis. Aunque se puede intentar el tratamiento antibiótico prolongado para suprimir la infección en casos muy seleccionados, la solución definitiva suele requerir una intervención quirúrgica. 

Grupos de riesgo de infección de prótesis

Varios factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar una infección de prótesis: 

  • Enfermedades crónicas: Diabetes, obesidad, artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunes.
  • Problemas de salud: Un sistema inmunitario debilitado, mala nutrición, cáncer o infecciones en otras partes del cuerpo.
  • Problemas en la cirugía: Antecedentes de cirugías previas en la misma articulación, cirugías de revisión o complicaciones en la cicatrización de la herida.
  • Hábitos de vida: Fumar aumenta el riesgo de infección.
  • Dispositivos externos: El uso de dispositivos invasivos como catéteres aumenta la posibilidad de que los gérmenes entren en el cuerpo. 

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